Cómo limpiar tu bici

07/06/2019


Uno de los elementos que siempre vienen asociados con el uso de la bicicleta, es la limpieza y mantenimiento de esta. Independientemente del tipo de bici que utilices, con mayor o menor frecuencia, siempre será necesario limpiarla y tener en cuenta ciertos aspectos. Además de conseguir que esta se encuentre en mejor estado, disfrutaremos de una mayor durabilidad de sus componentes.

Por todo ello, es muy importante prestar atención a ciertos aspectos sobre cómo limpiar la cadena, conseguir devolverle su lubricación o cómo dejar el cuadro reluciente. Podemos garantizarte que con estos consejos, volverás a estrenar bicicleta.

Como limpiar tu bici, qué productos necesitaremos


No son muchos los implementos y herramientas que se requieren para limpiar una bicicleta. Principalmente agua, algún desengrasante, un par de bayetas o trapos un cepillo y cera o aceite.


Si disponemos de un soporte en el cual sujetar la bicicleta, merece la pena desmontar sus ruedas y realizar la limpieza con mayor facilidad. En caso contrario, necesitaremos algo más de práctica, pero no es nada complicado.

Elimina todo resto de barro o polvo


El estado en el que dejemos la bicicleta tras su uso es determinante. En caso de que tengamos una bicicleta de montaña, el barro es algo que debemos eliminar antes de que este termine por secarse.


Utiliza productos específicos


En el mercado, podemos encontrar limpiadores para la bici. Son productos que se rocían sobre toda la bicicleta con un spray, y estos descomponen toda suciedad. Tras aplicarlos solo es necesario pasar una bayeta y aclarar. Esto evita tener que emplearse con el agua a presión, pues degradan la suciedad.


Se pueden aplicar a toda la bicicleta, transmisión incluida. Aunque es muy importante retirar por completo con agua y secar para que no queden marcas.

Otra alternativa, es utilizar un desengrasante convencional y diluirlo en agua. Sin embargo, este puede llegar a dañar la superficie del cuadro o la pintura si está muy concentrado.

No olvides las zonas ocultas


Existen partes de la bicicleta que tiene difícil acceso, sobre todo si esta mantiene las ruedas. Con un pequeño cepillo, es importante limpiar la parte interior de la horquilla, los tirantes, bujes, el cableado, así como sus cubiertas y llantas. También es importante fijarse en las uniones de la tija y la dirección. Esto una vez que comienza la limpieza puede pasarse por alto, pero no solo hay que limpiar el cuadro y la cadena.

Cuida el sillín


En épocas de barro, así como la acumulación de polvo, suelen dañar la apariencia del sillín. Si este es de algún tipo de piel, limpialo con un paño húmedo y aplica crema incolora de la que se utiliza para los zapatos, esto lo mantendrá hidratado.


Presta atención a la transmisión


Es cierto que la grasa, el aceite suelen atrapar gran cantidad de polvo en la transmisión. La cadena, la piñonera junto con las roldanas así como los platos, es necesario que estén limpias y engrasadas en todo momento.


Son muchas veces los excesos de aceite, cera junto con un dejado mantenimiento, lo que pueden ennegrecer tu transmisión. Esto terminará generando una capa de suciedad entre piñones, roldanas y protectores, incluso sobre el desviador.

Con ayuda de una brocha, desengrasante más concentrado e incluso con un poco de gasolina, se consigue eliminar toda suciedad de estas piezas. Posteriormente solo debes aclarar toda la transmisión, secar y engrasar. Necesitarás un trapo solo para este proceso.

Por último, si dispones de pedales automáticos, es buen momento para que aproveches aplicar algo de aceite, con el agua pudieron quedar algo secos y esto se traducirá en molestos ruidos.


Fuente:

https://bicilink.com/blog-ciclismo/como-limpiar-tu-bici/

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